entre horas, veganas
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#76: Manzana al horno

Los frutos obtenidos del manzano, árbol cultivado prácticamente en todo el mundo, requieren de una preparación muy sencilla para poder disfrutarlos.

Se cree que el manzano, especie Malus domestica, fue uno de los primeros árboles domesticados por el ser humano. Atraído por la resistencia del árbol al frío, por la riqueza alimentaria de sus frutos y por la conservación de estos una vez recogidos del árbol, lo empezó ha cultivar hace más de quince mil años.

Introducido en el Mediterráneo por los romanos, su definitiva domesticación parece ser que se llevó a cabo en el Cáucaso y las orillas del mar Caspio. Sin embargo, su origen exacto está poco claro, como el de muchas otras plantas cultivadas desde la antigüedad, pero su antepasado salvaje, la Malus sieversii, todavía se encuentra en la actualidad en las montañas de Tian Shan. En Kazajstán, la manzana es conocida como alma; de hecho, la región donde se cree que son nativas se llama Alma-Ata, que en español significa ‘padre de las manzanas’.

La manzana es considerada la reina de las frutas por su versatilidad en la cocina y su fácil combinación con otros alimentos.

A lo largo del territorio mediterráneo, encontramos grandes extensiones de frutales dedicados a este árbol. Pero solo algunos ostentan de protección por su procedencia y producción, por ejemplo:

Manzana Reineta del Bierzo, producto de León.

Poma de Girona, la tradicional de la Costa Brava.

Pomme du Limousin, la región francesa cultiva también el arte de la gastronomía.

Mela di Valtellina, en el corazón de los Alpes de Lombardía.

Mela Val di Non, crece en las provincias autónomas de Trento.

Mela del Friuli Venezia Giulia, propia de Pordenone, Udine y Gorizia.

Mela Alto Adig, propia de la zona del Tirol del Sur.

Así que, ya sea cruda al natural, en zumo, en compota sobre una tostada o asada, recuerda que “una manzana cada día, de médico te ahorraría”, o así lo apunta uno de los tantos refranes actualmente en desuso. Su alto contenido en pectina nos ayuda a proteger nuestro estómago. Por ejemplo, al cocer la manzana al horno, hacemos que su fibra gelatinice, convirtiéndose en un maravilloso prebiótico, es decir, hacemos que resulte más fermentable y aumente la microbiota intestinal del colon. Es una comida ligera que beneficia todo el sistema digestivo y lo convierte en un alimento reconstituyente, dulce y agradable para todos.

Pues eso, ¿os gustan las manzanas?

comida

manzanas de proximidad / canela (opcional)

1 – Lavamos las piezas de fruta con agua fría.

2 – Colocamos las manzanas, con el rabo para abajo, en una bandeja para horno y les hacemos 2 cortes en forma de cruz para que no revienten al cocerse.

3 – Hornemos las manzanas durante 20-30 minutos a 160ºC. Dejamos enfirar, quitamos la piel y las semillas y guardamos la pulpa asada en un recipiente cerrado. Podemos servirlas con una pizca de canela espolvoreada por encima.

y siesta

4 – Dulzura sin pretensiones.

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