carnívoras, invierno, primavera
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#169: Faves ofegades

Conocidas también como habas a la catalana, este plato es propio de la cocina catalana, valenciana y balear. Por ello, aún siendo un plato muy sencillo de hacer, conviven tantas versiones como hogares hay.

Las habas, originarias de Asia, son un alimento que en el poniente mediterráneo se consumen desde tiempos remotos, pero que en la mayor parte del mundo no son muy conocidas ni valoradas como en algunos lugares del Mare Nostrum y de Asia. En la Edad Media era considerado un producto de pobres, y por tanto, sin ningún prestigio. Incluso algunos platos que se habían hecho tradicionalmente con habas, como el cazoleta, estas se sustituyeron rápidamente por otra leguminosa más apreciada, por ejemplo, en el caso del cazoleta, por judías secas, unas semillas que llegaron a Europa procedentes de América.

En Cataluña en vez de desprestigiarla, se ha sabido apreciarla y cocinarla, como apunta Josep Pla en el libro El que hem menjat: “Sigui com sigui, sembla un fet acceptat que l’únic poble que ha creat una cuina acceptable d’aquesta lleguminosa en l’àrea de la devoració de les faves ha estat aquesta tribu de què formem part”.

La mejor receta del mundo a base de habas.

Lo imprescindible, lo que marca la diferencia en este plato es la menta, aunque un atadillo de hierbas o un ramito de botánica, como lo denominaba el propio Pla, formado por menta, tomillo y laurel, también le viene como anillo al dedo.

Este martes ha empezado la primavera, así que ahora es cuando las habas están en su apogeo y en todos los huertos las podemos ver, bien verdes y tiernas, en sus vainas. La temporada de las habas es tan corta, apenas dura unas semanas o unos meses, que merece la pena degustar esta “verdura-legumbre” durante el tiempo que dura su recolecta. Aprovechemos este momento único para disfrutar de este maravillosos fruto que nos brinda la naturaleza.

De temporada, siempre.

#EatMeatOnlyTwiceAWeek

comida

1 kilo de habas frescas* / 1 cebolla / 3 ajos tiernos / 4 hojas de menta fresca / medio vaso de vino / panceta / butifarra negra / sal / aceite de oliva / agua

*Salen unos 250-350g de habas una vez sacadas de sus vainas. Importante, no tiréis las vainas, la próxima semana haremos un puré con ellas.

1 – Quitamos las habas de sus vainas. Dado que no todas van a tener el mismo tamaño, separamos las grandes del resto y reservamos.

2 – Cortamos la panceta en tiras y la sofreímos en una olla. Apartamos la olla del fuego y retiramos y reservamos la carne en un plato.

3 – Picamos la cebolla. Volvemos a poner la olla al fuego, añadimos la cebolla y la pochamos con un chorro generoso de aceite. Dejamos cocinar unos 20 minutos y añadimos los ajos limpios y picados. Removemos y cocinamos unos 10 minutos más. Vertemos el vino y dejamos que se evapore el alcohol.

4 – Incorporamos las habas de mayor tamaño a la olla, cubrimos de agua y dejamos cocinar unos 15 minutos. Agregamos el resto de habas, la menta picada y la carne y dejamos que se cocine todo 10 mintuos más aproximadamente, si faltara agua añadimos un poco más. Salamos y añadimos unas rodajas de butifarra negra. Lo mantenemos en el fuego unos minutos más y servimos caliente con una rebanada de pan perfectamente tostado.

y siesta

5 – Inmortal.

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