vegetarianas, verano
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#234: Kolokithokeftedes

Mañana empieza oficialmente el verano y este período estacional, en casa, se llena de sabores frescos y aromáticos, principalmente griegos.

Os presentamos la versión vegetariana de las albóndigas albanesas que os presentamos al principio de este proyecto. Por un tema de proximidad cultural, es normal que algunos territorios compartan maneras de hacer en el terreno de lo comestible. Es el caso de Albania y Grecia.

¡A ver quién es el valiente que se anima a pronunciar el nombre!

El arte culinario mediterráneo se puede decir que nació en la península griega. La frescura de su cocina, influenciada también por el mundo árabe, pasó al sur de Italia, pero lamentablemente en el Mediterráneo occidental, concretamente en Catalunya -es lo que tengo cerca- apenas tenemos comidas donde se usen de forma abundante las hierbas aromáticas frescas como en dichos lugares. Y es una pena.

No quiero decir con ello que no se utilicen especias y hierbas, lo que pasa es que estas se usan secas y fresco solo hemos acogido el perejil como protagonista. Por ello, hacer nuestras algunas de las costumbres que tienen en el otro lado del Mediterráneo en torno al uso de las hierbas frescas, creo que puede ser algo profundamente bueno para enriquecer nuestra gastronomía.

La delicadeza de estas clásicas, pequeñas y simples tortas griegas nos ha maravillado. Disfrutarlas con la archiconocida salsa tzatziki ha elevado estos bocados al séptimo cielo. ¡Otro descubrimiento!

comida

2 calabacines / media cebolleta / hoja verde de la cebolleta / 1 huevo / 100g de queso feta / 1 puñado de eneldo fresco / 1 puñado de menta fresca / 1 cucharada de cilantro fresco / guindilla molida al gusto / una pizca de comino molido / ralladura de limón / 50g de harina / sal / pimienta / aceite de oliva

1 – Lavamos y rallamos los calabacines. Ponemos la ralladura en un bol con una pizca de sal para ayudar a que suelte todo el agua.

2 – Mientras, picamos finamente todas las hierbas aromáticas y la cebolla. Cortamos a finas rodajas la hoja verde de cebolla. Reservamos.

3 – Colocamos una tela quesera encima de un bol y ponemos la ralladura de calabacín, apretamos con las manos para escurrir todo el agua.

4 – En un bol ponemos la pulpa escurrida, junto con las hierbas y la cebolla. Incorporamos el feta desmenuzado, las especias, la ralladura de limón, la harina y el huevo. Mezclamos bien para que la masa quede perfectamente integrada.

5 – Ponemos una sartén al fuego con un chorrito de aceite, cuando este caliente vamos poniendo pequeñas cucharadas de masa. Chafamos ligeramente y dejamos que se doren por ambos lados. Repetimos la operación hasta terminar con la masa.

y siesta

6 – Con amigos.

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