conservas, dulces, ingredientes recolectados
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#249: Mermeladas silvestres

Darse un baño de bosque, en japonés shinrin-yoku, no solo recompone la mente sino también te regala grandes-pequeños tesoros. Las tostadas con mantequilla no volverán a ser igual con estas dos preparaciones dulces.

Esta propuesta debería habérosla mostrado a mediados del mes pasado, pero debido a que septiembre lo dedicamos al maíz, os la pongo hoy, para que las tengáis presentes en el futuro y vayáis pensando en todas las mermeladas que se pueden llegar a hacer con los frutos que crecen en nuestros bosques.

Lo bueno de pasear por el campo es recolectar sus frutos. Siempre a través del conocimiento podemos coger frutos y transformarlos en pequeñas delicias para todo el año. Este es el caso del saúco o las moras. En cuanto al primero, ya os hablamos hace unos meses de este árbol, cuando os mostramos sus delicadas flores para aromatizar el agua o una vez secadas para hacer infusión con ellas.

Para estas mermeladas silvestres, hemos recolectado las bayas de saúco maduras y moras. Y es que, para cosechar bayas no hay que subir a los Pirineos, muchas crecen en los climas mediterráneos. El saúco lo podemos ubicar a menudo al lado de las casas, o bien al fondo de los arroyos en las zonas más áridas; mientras que la zarzamora podemos encontrarla en los márgenes. Los pueblos de secano deberíamos enorgullecernos de contar con estas bayas exquisitas, y esforzarnos en recuperar recetas que les den el valor que se merecen.

Endulzar la vida: primero en el campo, después en la cocina.

Además de las frutas que hemos encontrado nosotras ahora, podemos hacer mermelada de los frutos del Sorbus domestica -sorbo común-, del Zizyphus jujuba -azufaifo o jinjolero-, de la Fragaria vesca -fresa salvaje-, entre otros. En definitiva, un mundo inmenso de alimentos que podemos aprovechar para llenar nuestra despensa de color y sabor, pero también darle una vida a estos tan delicados y efímeros frutos que crecen espontáneamente en nuestro territorio.

Si queréis conocer un poco más acerca de lo salvaje, os dejo este enlace que presenta una lista de varios frutos rojos del bosque. Su autora es la divulgadora Montserrat Enrich, cuyo trabajo sobre plantas silvestres lo conocimos en el Mercat de les Espècies d’Argençola. Una de las tantas ferias sobre plantas medicinales que se celebran a lo largo y ancho de la región catalana.

comida: de bayas de saúco (Sambucus nigra)

400g de bayas frescas de saúco* / 400g de agua / 2 manzanas / 200-250g de azúcar

*Deben estar negras y maduras, ya que las verdes y rojas son tóxicas. ¡Cuidado!

1 – Hervimos las bayas con el agua durante 5-10 minutos. Pasamos por el chino y el líquido resultante lo colamos. Reservamos.

2 – Ponemos el líquido de saúco en una olla junto con el azúcar y las manzanas peladas y troceadas. Sin tapar, ponemos a cocer a fuego medio durante unos 20-30 minutos. Trituramos y dejamos el conjunto al fuego para reducirlo y obtener una mermelada con una textura fina y gelatinosa. Repartimos la mermelada en tarros previamente esterilizados. Tapamos y hervimos los tarros unos 20-30 minutos.

comida: de moras (Rubus fruticosus)

moras / mitad del peso de la fruta en azúcar

1 – Juntamos ambos ingredientes en un cazo u olla -según la cantidad que hagáis-. Lo ponemos a cocer a fuego lento.

2 – Pasados unos 20 minutos, trituramos ligeramente y lo ponemos en tarros previamente esterilizados. Tapamos y hervimos los tarros unos 20-30 minutos.

y siesta

3 – Salvajemente matinal.

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