El desayuno sigue siendo el gran olvidado de los recetarios. En la mayoría no se incluyen propuestas para hacer que este momento sea menos monótono. Y es que casi siempre acabamos comiendo lo mismo.
Pocas palabras bastan para esta vianda atemporal.
Siempre se alude al poco tiempo, a las prisas… pero la cuestión de la alimentación, en los tiempos que corren, debería ser prioritaria. Lo fácil, a diferencia de la propuesta de hoy, es comprarlo ya hecho, preparado, directo de la linea fría del supermercado, donde la oferta es inmensa. Sin embargo, dedicar unos minutos a pelar y cortar la fruta puede resultar subversivo. Más que nada porque podemos controlar de donde procede la fruta que ponemos en nuestro plato, además de la proporcionalidad entre fruta y yogur, priorizando lo vegetal frente lo lácteo.
Y sobre la canela, comentar que tanto en Grecia como en Roma se utilizaba para mejorar la digestión. Se cree que esta especie, junto con la pimienta y el cardamomo, fueron las primeras que se usaron en la zona mediterránea.
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comida
fruta fresca de temporada al gusto* / yogur griego / canela
*Hemos usado albaricoque de pulpa blanca y melocotón.
1 – Pelamos y cortamos las frutas a trocitos pequeños.
2 – Servimos con yogur y canela.
y siesta
3 – Esos cinco minutos más.