invierno, otoño, veganas
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#257: Coliflor asada

Si nunca se os había ocurrido asar una coliflor entera, hoy os mostramos como hacerla. El resultado es de escándalo.

Como ocurre desde hace ya muchos años, algunas de nuestras tradiciones se están arrinconado o sustituyendo, de forma pausada, por costumbres venidas de otros lugares del mundo. Lamentablemente, muchas de ellas con un subyacente de consumismo que desdibujan el sentido primitivo de las mismas. Cosa que ocurre también con las propias, la mayoría sino todas.

No nos es una fiesta del todo ajena, podría tener raíces españolas.

Acción de Gracias comenzó como un día de dar gracias a Dios por la bendición de la cosecha y del año anterior, quizá fruto de otra fiesta conocida como Fiesta de la Cosecha. Esta en particular celebrada desde la época incaica, cuya celebración sea probablemente una de las más longevas de la humanidad. Acción de Gracias, se celebra en países anglosajones, países sudamericanos, pero festividades con nombres similares tienen lugar también en Alemania y Japón. En mi pueblo, por ejemplo, se celebra desde hace más de veinte años la Festa del vi i l’oli novell, una fiesta replicada en muchas localidades catalanas. En definitiva, otoño es el momento de celebrar y dar las gracias a la madre tierra por los alimentos obtenidos tras un año de trabajo y esfuerzo.

Creo que todos, como especie, deberíamos hacerlo. Ser agradecidos. Por ejemplo, en este rincón del Mediterráneo, dar las gracias por tener comida en la despensa, agua corriente todos los días y por supuesto, un techo bajo el que cobijarse. Aunque desgraciadamente, todo sea dicho, no todos pueden decirlo. Aún hay gente que duerme en la calle o no tiene apenas nada para comer. Y eso que solo hablamos de nuestro contexto, el Mediterráneo occidental. Mucho más allá del mar, la cosa se complica. No entraré en detalles, creo que ya saben a lo que me refiero.

Por tanto, no darlo todo por supuesto y valorar lo que uno tiene. Intentaremos dar las gracias más a menudo, como algo cotidiano. De manera sincera y humilde.

¡Gracias!

comida

1 coliflor / 3 dientes de ajo / 2 cucharadas de pimentón dulce de la Vera / 1 cucharadita de flores de tomillo seco / 1 cucharadita de chile picante / 1 cucharadita de semillas de alcaravea / 1 cucharadita de hojas de romero secas / medio vaso de aceite de oliva / medio vaso de coñac / 1 vaso de agua

1 – Quitamos las hojas de la coliflor y lavamos bien toda la pieza.

2 – En un mortero, chafamos los ajos y añadimos todas las especias. Removemos y reservamos.

3 – Colocamos la coliflor en una olla apta para horno. Vertemos sobre ella el aceite especiado, masajeamos para que toda la pieza quede cubierta de una capa aromática. Rociamos por encima el coñac y el agua y tapamos.

4 – Asamos a 180ºC durante 1 hora. Destapamos y dejamos unos 30 minutos, o más si fuera necesario, hasta que la coliflor quede dorada y tierna.

Nota: Dado que la coliflor se puede comer cruda, dejarla un punto al dente nos aportará una textura crujiente a cada bocado.

y siesta

5 – Agradecida.

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