#194: Mermelada de uva
Y como a nadie le amarga un dulce -así lo recoge nuestro querido refranero-, la propuesta de hoy es ideal para coronar una rebanada de pan perfectamente tostada con mantequilla. Si de algo me doy cuenta con los años es que la vida nos regala cosas sencillas, como para complicárnosla con objetos innecesarios. El placer que hay en elaborar conservas es impagable. Sin duda, habitar este mundo exclusivamente a través de los alimentos y los paisajes puede parecer una utopía. Quizás las próximas generaciones lo consigan, o quizás no haya mundo para practicarlo; lo que si es seguro es que mientras podamos nos aplicaremos la filosofía del menos es más y seguiremos felices con el placer de un pequeño bocado o un paseo largo por nuestro entorno más cercano. El valor de lo sencillo. No se trata de volver a la Edad Media, simplemente mantener un equilibrio sostenible. Cocinar la vida como si se tratara de una mermelada. Y es que, como apuntó el polímata florentino del renacimiento italiano, el gran Leonardo da Vinci: «la …