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#11: Albóndigas albanesas irregulares y crujiente de col lombarda

Maravilla de la cocina popular, las albóndigas son transversales, cruzan clases sociales y territorios. Este platillo tiene tantas versiones que resulta ser un hiperónimo, gracias a la versatilidad intrínseca de esta comida.

Presente bajo distintos nombres en todas las cocinas del mediterráneo: albóndigas en España, boulettes de vianda en Francia, polpette en Italia, ćufta en Croacia, qofte en Albania y resto de países balcanes, keftedes en Grecia, kofte en Turquía, kibbeh en oriente medio, kefta en el norte de África, etcétera; a la mayoría de la gente, las albóndigas le traen buenos recuerdos.

Las albóndigas no se pueden hacer a lo loco, hay que darles cariño, amasarlas y compactarlas, o en otras palabras, que son una comida hogareña, casera, y todo esto lleva su tiempo. Una albóndiga consiste en una bola de carne picada mezclada con miga de pan mojada o huevos y otros condimentos, tales como especias, hierbas aromáticas, etcétera.

Para instruirte en el arte de la pelotilla de carne, pelotas de carne, pelotillas, almóndiga o simplemente bolas, no tienes más que juntar ingredientes dignos y no pasarte con los tiempos de cocción. Las mejores, las de tradición más humilde.

En Turquía, por ejemplo, mezclan durante varias horas la base de las albóndigas hasta que la carne casi empieza a cocinarse por contacto con el resto de ingredientes.

Hoy haremos qofte të fërguara (“qofte”=albóndiga y “fërguara”=frita).
Una comida que los turcos otomanos trajeron a Albania, pero que los albaneses han adaptado y convertido en propia.

#EatMeatOnlyTwiceAWeek

comida

300g de carne picada de ternera / media cebolla / 3 cucharadas de queso feta desmenuzado / 30g de pan rallado / 1 diente de ajo / 1 puñado de menta fresca / 1 cucharada perejil fresco / 1 cucharadita de orégano seco / pimienta negra / sal / aceite de oliva

(Cantidades para unas 18 albóndigas)

Para la ensalada: 1 cuarto de col lombarda / perejil picado / medio limón / sal / pimienta negra / pimentón picante / aceite de oliva

1 – Picamos finamente la cebolla, el ajo, la menta y el perejil.

2 – Juntamos todos los ingredientes, mezclamos bien y dejamos reposar 1 hora para que se asienten los sabores. Pasada la hora, hacemos bolas del tamaño de una pelota de ping-pong con las manos mojadas, para facilitar la tarea de darles forma.

3 – Mientras, preparamos la ensalada: cortamos la col lombarda en tiras delgadas o en juliana. En un bol, ponemos la col y el perejil y aliñamos al gusto con el zumo de limón, sal, pimienta, pimentón y aceite de oliva.

4 – Precalentamos una sartén con un poco de aceite y ponemos a freír las albóndigas
a fuego medio-alto. Una vez doradas uniformemente por todos los lados, servimos con la ensalada de col lombarda.

siesta

5 – Pelotillas, vermú y sombra.

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