La Cucurbita ficifolia, comúnmente conocida aquí como calabaza cidra, calabaza confitera o directamente calabaza de cabello de ángel, es una de las calabazas más atípicas que existen. Llegó al Mediterráneo en el siglo XVII procedente del continente americano. Aunque el origen exacto se desconoce, todo parece apuntar que es nativa de México y Perú. Su recolección comienza a principios de otoño y se prolonga hasta finales del invierno, pero no puede ser utilizada recién recogida. Unos seis meses después de su cosecha, su sabor es más puro y después de un año de ser almacenada en un lugar sin mucha luz, ventilado y relativamente fresco, es cuando más especiales son. Si le damos un golpe con los nudillos y suena a hueco, sabremos que es el momento perfecto para consumirla.
Este es un vegetal de grandes recursos, ya que se pueden consumir tanto sus flores y hojas tiernas como el fruto. Pero si en algo se emplea la carne de esta calabaza es en la elaboración del cabello de ángel o dulce de cidra, que se utiliza como relleno de diversos postres exquisitos como, por ejemplo, en las ensaimadas mallorquinas, en los pastissets de Tortosa o en las bayonesas, unas ricas cocas de hojaldre.
El dulce resultante consta de filamentos delgados de color blanco transparente o ligeramente dorado, de ahí su nombre.
Sin embargo, hoy nos hemos puesto a experimentar. Por un lado, hemos hecho este dulce con panela en vez de azúcar blanca, y por otro lado, la hemos usado recién comprada. Básicamente por dos motivos, el primero es debido a que en casa no usamos el azúcar blanca, y el segundo para hablaros de esta calabaza y que sepáis que estamos en plena cosecha. El resultado de este cabello de ángel es singular, de color oscuro y con un sabor potente, donde predomina la panela, pero que no tiene nada que envidiar al tradicional.
En los próximos seis meses almacenaremos una calabaza en la despensa, y más adelante probaremos de endulzarla con miel, y aquí os lo contaremos.
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comida
1 calabaza cidra
1 – Lavamos y cortamos la calabaza en ocho trozos. La ponemos en una olla, la cubrimos de agua y la ponemos a hervir. El tiempo del hervido dependerá del volumen y de la madurez de la calabaza.
2 – Cuando la pulpa este tierna, la escurrimos y una vez enfriada rasgamos la misma con un tenedor para separarla de la corteza. Retiramos todas las semillas para que la pulpa quede lo más limpia posible. Finalmente, presionamos con las manos la pulpa para quitar el exceso de agua.
Para el cabello de ángel: pulpa cocida y escurrida de la calabaza cidra / mismo peso en panela / zumo de medio limón
3 – Juntamos la pulpa, la panela y el zumo de limón en una olla y la ponemos a fuego lento. Removemos y mezclamos el cabello de ángel con la panela y lo dejamos cocer mínimo 20 minutos o hasta que se haya evaporado todo el líquido. Ponemos el dulce de cidra en un tarro limpio y una vez frío lo guardamos en la nevera para usarlo en futuras elaboraciones.
y siesta
4 – Integral.
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