ingredientes recolectados, invierno, primavera, vegetarianas
Deja un comentario

#15: Maja tortilla de espárragos silvestres

Estamos en tiempo para los espárragos silvestres.

Los márgenes y caminos del campo mediterráneo se llenan de esparragueras con sus frutos en los meses de febrero, marzo, abril e incluso mayo (algunos años). Como planta silvestre su origen esta situado en el sur de Europa y Asia, y pertenece a la familia de las liliáceas, entre las que se encuentran alimentos como las cebollas y los ajos.

Los espárragos, conocidos por sus propiedades medicinales, fueron recolectados por los antiguos egipcios y griegos, e introducidos en España por los romanos. Como nuestros ancestros, mi madre tampoco ha perdido la costumbre de buscar espárragos. El pasado domingo por la mañana nos guió por los senderos dónde suele ir a diario a caminar.

El buen recolector conoce la localización de los arbustos y sabe dónde buscar los espárragos de un año para otro.

Por ello, hay que tratar a esta planta con las atenciones que se merece: debemos procurar no estropearla para que lo siga haciendo en años sucesivos. Por tanto, cortaremos el espárrago por su base con una navaja o unas tijeras teniendo buen cuidado de no sacar la mata ni dañar las raíces, que nos procuraran largos años de recogida.

15-manojo-espárragos

Finalmente, para regresar a casa con una cantidad decente de espárragos, hay que olvidarse del tiempo y practicar la paciencia. Y así, poco a poco el manojo irá en aumento. Pero como todo, hay un momento en que el tiempo aparece para hacernos saber que es momento de regresar a casa. Quizás es el momento de mirar el manojo que la naturaleza te ha regalado y decirte que ya tienes suficiente, que está bien saber soltar lo que no necesitas … y así, desde una actitud desprendida, se puede construir la idea de que uno toma una parte y el resto sigue allí para otros.

comida

1 manojo de espárragos silvestres / 3 huevos / aceite de oliva / sal / pimienta negra

1 – El mismo día o la tarde anterior, damos una caminata por el campo en busca de unos espárragos. Los ponemos en un bote con agua hasta el momento de consumir.

2 – Con la ayuda de unas tijeras, cortamos en trozos pequeños los espárragos. Desecharemos la parte final más dura de los espárragos, aquella que ponga resistencia al cortar. Lavamos los trozos y dejamos escurrir.

3 – Precalentamos un sartén con un chorro de aceite. Una vez este caliente, salteamos los espárragos durante unos 5 minutos hasta que estén tiernos y sazonamos con pimienta negra recién molida. Mientras, batimos los huevos con una pizca de sal. Incorporamos el huevo a los espárragos y formamos la tortilla (en nuestro caso, poco hecha).

Podemos servir junto una ensalada de lechugas aliñada con una cucharada de romesco.

siesta

4 – Hacer la comida en el campo. Luego, descanso bajo la sombra de un olivo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.