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#14: Oportuno desayuno al sol

Puede parecer aburrido pero no hay día en que no nos levantemos pensando en otra cosa que no sea, pan y aguacate. Es sencillo de hacer y bueno de comer.

Según los expertos, un buen desayuno debe contener tres grupos de alimentos diferentes como mínimo: cereales, proteína y fruta. La particularidad de hoy es el aguacate español.

Originario de mesoamérica, el aguacate viene produciéndose a lo largo y ancho de la Costa Tropical granadina y parte sur de la Axarquía malagueña, com también en las Islas Canarias desde hace cincuenta años. Podéis indagar más sobre el cultivo del aguacate en España, con el texto de Julián Diaz Robledo: Historia del Aguacate Español (ISBN 84-7970-009-2).

El aguacate o palta, como es conocido al otro lado del charco, es el fruto del aguacatero (Persea americana), un árbol de la familia de las Lauráceas, a la que pertenecen especies tan conocidas como el laurel o la canela.

Además de esta fruta, los otros alimentos que componen el desayuno que más se repite cada mañana en casa son: el pan integral, el sésamo (por su alto contenido en calcio) y el huevo, el bonito del norte en conserva o el queso artesano.

¿Por qué durante la semana variamos las comidas y las cenas y, en cambio, desayunamos todos los días lo mismo? He aquí el quid de la cuestión.

La que sigue es nuestra primera comida del día: tomar el desayuno y tomar el sol por la mañana los fines de semana con la llegada del buen tiempo. Un práctica óptima, completa y necesaria para iniciar la jornada con buen pie.

comida

2 rebanadas de pan casero / 1 aguacate pequeño / 1 huevo / 1 cucharadita de sésamo crudo

1 – La noche anterior, cocemos el huevo (sacar los huevos de la nevera una hora antes de su cocción). En un cazo ponemos el huevo, cubrimos con agua fría y lo dejamos cocer 10 minutos a partir de la ebullición. Retiramos el huevo del agua y lo dejamos enfriar. Quitamos la cáscara del huevo y lo guardamos en la nevera.

2 – A la mañana siguiente, suena el despertador, sacamos 2 rebanadas del congelador y mientras se descongelan al aire, regresamos a la cama 20 minutos más. Ponemos el pan en la tostadora hasta conseguir el punto que nos guste y dejamos enfriar.

(Agua fría y pan caliente, matan a la gente. – Refrán)

3 – Untamos el pan con el aguacate a modo mantequilla. Esparcimos el sésamo por encima del aguacate y ponemos el huevo partido por la mitad sobre cada una de las tostadas. En casa, servimos este desayuno con zumo de naranja* recién exprimido y una taza de té verde kukicha**.

*Últimas de la temporada.
**El té es uno de los pocos productos no mediterráneos que consumimos en casa.
De origen japonés, el kukicha o té de tres años, es un té asociado a las clases pobres, puesto que en sus orígenes era una bebida que los campesinos preparaban a partir de los restos del té que cosechaban para vender. A continuación, las ramitas y los tallos se separan de las hojas, se secan al sol y se almacenan en bolsas de papel durante tres años, por lo que han perdido prácticamente toda la teína pero, sin embargo, han absorbido las múltiples propiedades y vitaminas de la naturaleza que los rodea.

siesta

4 – Un momento, y a seguir con el día.

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