invierno, veganas
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#116: Ensalada templada de lentejas

Versionamos uno de nuestros clásicos del verano, pero con productos de invierno y temperatura sutil del fuego.

Sustituir unos alimentos por otros, te puede llevar tanto al éxito como al fracaso más absoluto. En este caso, la hemos clavado. Tanto la col rizada como las espinacas han cumplido el rol del pepino en la adaptación templada del plato veraniego.

Echarle imaginación, esa es la clave.

El nuevo actor secundario de este plato es la berza o col rizada de toda la vida, hoy más conocida como kale. Un alimento versátil y lleno de nutrientes.

Si en el Mediterráneo tenemos algo en común con la cultura washoku, la cocina tradicional japonesa, es que las verduras son una parte esencial de nuestra comida. Sin embargo, el trato -la cocción-, entre una cultura y otra a este alimento es abismal. Aquí, al menos en la parte occidental del Mare Nostrum, se tiende a sobrecocinar las verduras, pero en esta transformación del plato frío hemos aplicado una de las técnicas de la cocina del lejano oriente, el salteado ligero de vegetales, aplicando uno de los deseos descritos en la reflexión del pasado año.

Hoy, interpretamos nuestra ensalada fresca de lentejas, creando un plato tebio para estos últimos días de frío.

comida

75g de lentejas cocidas / 2 hojas de col rizada* / 1 puñado de hojas pequeñas y tiernas de espinacas / media cebolla tierna / 1 rebanada de pan / 1 cucharada de sésamo / 1 puñado de hojas de hinojo fresco / 1 puñado de perejil fresco / sal en escamas / pimienta negra en grano / medio limón / aceite de oliva

*Conocida también como berza o col kale.

1 – Lavamos los vegetales. Troceamos la col, quitando el tronco. Picamos finamente la cebolla y las hierbas aromáticas. Reservamos.

2 – En una sartén a fuego medio tostamos el sésamo. Por otro lado, tostamos ligeramente el pan en una tostadora y lo cortamos a dados. En la misma sartén con un chorro de aceite de oliva, freímos el pan a fuego alto, vigilando que no se queme. Reservamos.

3 – Ponemos un cazo con agua a calentar y antes de que llegue a hervir, añadimos las lentejas ya cocidas y las calentamos no más de 2-3 minutos. Solo queremos aportar un poco de calor a esta legumbre. Escurrimos y reservamos.

4 – En un bol juntamos las lentejas con la mitad de la cebolla y de las hierbas. Aliñamos con sal, pimienta negra recién molida, un chorrito de zumo de limón y aceite de oliva. Mezclamos bien.

5 – Aprovechando que la sartén esta caliente, salteamos las hojas de col con un chorro de aceite durante unos 5 minutos a fuego medio, pasado este tiempo, incorporamos las espinacas y removemos un par de minutos más. Juntamos estas verduras en el bol de las lentejas, removemos y servimos en un cuenco con la cebolleta y las hierbas sobrantes, el sésamo tostado y el pan crujiente por encima.

y siesta

6 – Bueno, bueno.

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