#73: Puré de acelgas, calabacín e hinojo
Tanto la versatilidad como tener a mano un buen recetario son grandes aliados para aprovechar al máximo los alimentos que provienen de la huerta. Se tienen referencias escritas que sitúan a la acelga en las regiones costeras de Europa y del norte de África bañadas por el mar Mediterráneo, lugares dotados de un clima templado adecuado para una planta a la que le perjudica bastante los cambios bruscos de temperatura. Algunos expertos consideran Italia como primera referencia para su utilización en la cocina. Las acelgas han supuesto un aporte alimenticio para animales y humanos desde el Neolítico, durante la antigüedad fue habitual disfrutarla en mesas de Egipto y existen documentos que prueban que ya en el siglo V a.C. los griegos utilizaban la acelga como un alimento habitual en su dieta. Pero sería el pueblo árabe quien daría el primer paso para cultivar esta hortaliza y aprovechar sus amplias propiedades medicinales y terapéuticas. Los platos con acelgas son típicos en muchas zonas del mediterráneo. Pariente de la espinaca, el ruibarbo y la remolacha, resulta curioso …









